Una de las sensaciones que más nostalgia me trae y más se repite en mi mente, es cuando de niño granizó de tal manera en la Caldera de Tirajana que todo lo que alcanzaba la vista quedó en Blanco. Algo que suele suceder muy poco en Gran Canaria y menos en esta zona. No recuerdo que ese nivel de frío haya llegado al barrio de Taidía. Yo debía tener muy pocos años y como era lógico no teníamos clase por la cantidad de granizo que había caído. Mi gran ilusión era ir desde mi casa hasta donde mi padre tenía los animales, para verlo y disfrutar con él de este fenómeno. Recuerdo que fui sólo, por el camino de tierra y que no paraba de llover ó granizar. Yo llevaba un saco vacíó usado como gorro para cubrirme la cabeza. A cada paso que daba me entraba miedo por lo difícil que estaba el tiempo y dudaba si volver otra vez atrás, pero a la vez, a cada paso me emocionaba más, al levantar la cabeza y verlo todo blanco. Era increíble, era fantástico, allí tan sólo, en medio de la naturaleza, en el precioso barrio de Taidía, en la espectacular Caldera de Tirajana, en Gran Canaria, en las inigualables Islas Canarias en medio del Océano. Allí estaba yo sólo, disfrutando de un paisaje inexplicable donde me sentía tan unido a la naturaleza, con los zapatos totalmente mojados bajo un frío granizo incesante. Los árboles entre el granizo, los cercados con todos sus surcos blancos y yo enterrando cada paso sobre el hielo; todo esto en la calurosa Caldera de Tirajana... Cuando llegué donde estaba mi padre, se alegró al verme y yo también al verlo guarecido en su alpendre contemplando un espectáculo que no creo hubiera visto antes. Y allí comprendí lo unido que él estaba con la naturaleza; lo que para muchos es una imagen, una bella postal, para personas como mi padre, además significaba sangre, sudor y lágrimas. Significaba la vida entera, el renacer, la esperanza, la lucha y tantas cosas que él solo sabía.
sábado 4 de octubre de 2008
Un artículo de Leopoldo Abadía que explica como hemos llegado a esta crisis. http://leopoldoabadia.blogspot.com/
http://leopoldoabadia.blogspot.com/ recomiendo leer este artículo que explica partiendo de una explicación sencilla como hemos llegado a esta situación de crisis mundial
sábado 27 de septiembre de 2008
¿Ha tocado techo nuestra civilización?
En estos días he visto como el prestigioso científico Stephen Hawking afirmaba que algo grave pasaría a nuestro planeta en este siglo y que tendríamos que ir donde nunca antes habíamos ido, muy lejos de aquí.¿Qué nos queda aquí? Después del pasado siglo que terminó con un ritmo vertiginoso y unos avances tecnológicos tan grandes que dan miedo. Pero nos encontramos ahora con que no hemos cuidado nuestro planeta, hemos separado al hombre de su entorno. Tenemos jóvenes capaces de hablar con otros de cualquier parte del mundo al instante, pero que luego no saludan a las personas que se encuentran por la calle, no se comunican con los que ven y les rodean todos los días. Hemos mejorado infinitamente los medios para mejorar las comunicaciones y hemos perdido comunicación personal.
Los políticos siempre afirman que apoyarán al máximo para que el hombre siga viviendo en un entorno lo más natural posible y no haya que abandonar las zonas rurales, pero en estos lugares cada vez viven menos personas, se reducen médicos profesores, servicios ó en otros se instalan infraestructuras que cambian radicalmente el entorno.
En algunas zonas de nuestro planeta han desaparecido las abejas hasta en un 90% y todavía no se sabe exactamente el por qué, pero se puede adivinar algunas de las consecuencias, desaparecerán algunas flores y plantas y como consecuencia también perderemos algunas especies animales… Einstein afirmó “Si desaparecen las abejas a la humanidad le quedan unos cuatro años de vida…” y es que este insecto nos acompaña desde hace 80 millones de años…
¿Cuál debe ser el reto del ser humano para el futuro?. Uno de los pasos más grandes que dio el ser humano sucedió cuando un casi mono decidió que para enfrentarse a los mamíferos gigantes era mucho mejor hacerlo en grupo, ya que individualmente nunca podría. Ahora, millones de años después, el hombre debe dar un nuevo paso histórico y trabajar en equipo para enderezar el rumbo de la humanidad.